sábado, 24 de diciembre de 2016

REPRESIÓN Y SALARIO DE MISERIA


Estos últimos días el pueblo del Ecuador ha tenido que confrontar varios escenarios. Además de los escándalos por corrupción de funcionarios del régimen,  de la militarización de Morona Santiago con la consiguiente campaña represiva que ha comprometido ametrallamiento de zonas de selva desde helicópteros, cercos envolventes sobre las comunidades indígenas de la Amazonía (Morona Santiago) para amedrentar a la población; allanamientos masivos,  apresamiento de varios dirigentes de la comunidad Shuar de Nankints, el régimen, como si nada, ha decretado el alza salarial en 9 dólares.

¡Cuánta infamia! ¡Cuánta estupidez! ¡Cuánto descaro!

Una vez más el régimen descarga sobre los hombros de los trabajadores explotados del país la crisis del  viejo estado. El gobierno, lejos de comprimir los niveles de ganancia que tienen los detentores de poder, la gran burguesía y los grandes terratenientes, ha decretado el alza salarial para el 2017 en USD 9, perjudicando a los trabajadores de manera directa, pues dicho incremento salarial no se compadece con los verdaderos índices de inflación que están en el orden del 5%, y con él, el incremento de la canasta básica que ya supera los 700 dólares.

Las autoridades gubernamentales han manifestado que el incremento salarial está ajustado a la inflación promedio en el año (2,3%), -a decir de ellos-, no obstante los empresarios plantearon que el incremento sea de USD 6.

De todas formas el ministro de trabajo, Leonardo Barrezueta, señaló en su cuenta de twitter  que “Alcanzamos un consenso histórico entre trabajadores y empleadores para fijar el Salario Básico Unificado (SBU) del 2017”, lo que no dijo el ministro es que en la supuesta representación de los trabajadores estuvieron Oswaldo Chica y Lilian Durán, miembros de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) creada por el régimen y que recicló en su seno a los elementos más pútridos, conciliadores y traidores de la dirigencia sindical, y que obviamente, no representa sino a un puñado de sindicatos que cayeron obnubilados por la tramoya del socialismo del siglo XXI y la tal revolución ciudadana.

El argumento “consensuado con la dirigencia de los trabajadores” y los empresarios, se supone responde al momento, la crisis,  la imposibilidad de que el alza sea mayor porque el efecto inmediato sería el despido masivo de trabajadores en el sector privado y con  ello el incremento de la tasa de desempleados.

Es decir, los trabajadores estamos condenados a que nuestros niveles de vida se depriman cada vez más, ya sea en momentos de bonanza fiscal, de altas ganancias para los empresarios privados o, por el contrario, en momentos de crisis como la actual. Siempre, quién pone la cuota de sacrificio, es la clase obrera y el campesinado pobre. Definitivamente, ese salario de miseria va a pauperizar más aún los niveles de vida del pueblo. Todo esto en medio de una creciente tasa de desempleo o, la disminución –legal- de la jornada de trabajo y con ella del salario.

Desde luego que las condiciones de vida material de nuestro pueblo están al límite. Pero ese es un  aspecto de la coyuntura, pero hay el otro, y es que las masas ya se cansaron de la verborrea revolucionaria del régimen, de su mamotreto de revolución ciudadana y se manifiestan en la movilización y lucha popular.

A pesar de que la dirigencia oportunista de la Conaie no ha asumido políticamente la lucha del pueblo Shuar por la tierra, muchas comunidades indígenas se han levantado en protesta ante la represión estatal en Morona Santiago, tanto así que hace pocos días, en la comunidad de Sarayaku, Pastaza, 11 militares fueron retenidos por la comunidad por violentar su territorio, acción que le costó al representante del gobierno en la provincia su puesto.

Hoy que las masas ya no temen al régimen fascista, que se ha perdido el miedo; hoy que se está fortaleciendo los niveles de organización y respuesta de las masas, de los trabajadores, que los niveles de lucha se han cualificado a tal nivel de que si la respuesta por parte de las masas debe ser violenta, será violenta, hay que salir a las calles a conquistar un salario que elementalmente responda a la necesitad que tienen los trabajadores de contar con un salario que posibilite reproducir la fuerza de trabajo.

MIENTRAS EL RÉGIMEN CORPORATIVISTA DE ALIANZA PAÍS SE PUDRE EN CORRUPCIÓN, LAS MASAS SE MUEREN DE HAMBRE.

¡NO AL MISERABLE INCREMENTO SALARIAL!
¡POR UN  SALARIO QUE PERMITA LA REPRODUCCIÓN DE LA FUERZA DE TRABAJO!

CONDENA TOTAL A LA FALSA DIRIGENCIA DE LOS TRABAJADORES REPRESENTADA POR LA CUT GOBIERNISTA Y LA  CUT  OPORTUNISTA –REVISIONISTA DE OPOSICIÓN.

LAS CONQUISTAS SALARIALES, POLÍTICAS, SE LAS GANA EN LA CALLE, LUCHANDO, NO EN LA MESA DE NEGOCIACIONES.

¡ALTO A LA REPRESIÓN DEL PUEBLO SHUAR!

¡ALTO A LA VORACIDAD EMPRESARIAL!

¡ALTO AL ELEVADO GASTO BUROCRÁTICO DEL ESTADO!

1 comentario:

  1. Sus artículos son una espada afilada para desenmascarar el socialismo del siglo XXI, un castillo de naipes que se cae por momentos.

    Saludos rojos

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